Descripción del proyecto

Yoit

Redefiniendo la terapia del futuro

Sector

Salud

Reto

Ayudar a los terapeutas a desarrollar su trabajo de manera más efectiva y acorde a los nuevos tiempos.

Misión

Llevar la terapia al siguiente nivel. Pensar más allá del online, poner el foco en la relación entre pacientes y profesionales, y hacer de cada sesión un evento útil y excepcional para ambos.

Producto

Plataforma, SaaS

Fases del proyecto

Validate, setup y launch

La necesidad de encontrar nuevas formas de hacer terapia no es nueva. Ya estaba ahí, antes incluso del COVID. Sin embargo, no fue hasta que este virus entró en nuestras vidas que se hizo evidente aquello que los terapeutas ya sospechaban: cuando el cara a cara no es posible, los software de videollamada son insuficientes. YOIT llega para cubrir esa carencia y preservar lo más valioso: las relaciones humanas.

A los dos logopedas ideólogos de Yoit la cuarentena les abrió los ojos: “si no existe una herramienta de terapia online capaz de mantener los estándares de calidad de una sesión presencial, creémosla”, pensaron. Así fue como presentaron su embrionario concepto a Eleven Lab. Un concepto que durante el proceso creció hasta convertirse en algo mucho más ambicioso: una nueva forma de hacer terapia. Más inclusiva, flexible, segura y transparente; e igual de cercana y confiable que la tradicional.

Cuando la semilla germina

En un proceso de validación esto suele pasar. Los conceptos fluctúan, mutan, evolucionan, se reorientan y, muy a menudo, se redimensionan. El de YOIT lo hizo de manera natural y gradual. Ya en la investigación exploratoria inicial nos dimos cuenta de que estábamos ante una necesidad no solo real sino clamorosa: los terapeutas se topaban con un sinfín de dificultades para hacer terapia de calidad a distancia y los pacientes encontraban las sesiones virtuales planas y poco estimulantes. El foco, que en un inicio era el soporte, el medio, empezaba así a trasladarse hacia algo mucho más importante: la necesidad de interacción y de información. Entendimos muy pronto que el proyecto iba más allá de facilitar la comunicación entre dos personas: aspiraba a garantizar una relación fluida, dinámica y a empoderar a los usuarios brindando, tanto a terapeuta como paciente, datos de valor.

Insight

Tanto terapeutas como pacientes echaban de menos la interacción, el contacto y el dinamismo de las sesiones físicas.

Compartir pantalla, documentos en la nube, interacciones gamificadas, agenda integrada, chat… fueron algunas de las funcionalidades que se apuntaron en las sesiones de brainstorming y card sorting.

Descubrimos, con cierta sorpresa, que la tensión, a pesar de parecer obvia, no estaba cubierta. Existían numerosas plataformas de videollamada y varias de telerehabilitación pero no había ninguna que aunara ambos mundos y se dirigiera al mercado hispanohablante. Además, ninguna de ellas aportaba métricas de evolución de los usuarios que permitieran pulir y sofisticar las propias terapias. Lo vimos claro: ese era el espacio de YOIT.

Paso a paso, a través de investigaciones, encuestas y entrevistas nos sumergimos en la complejidad de un sector vivo, en plena transformación y con muchas caras: profesionales independientes, terapeutas asalariados, nuevas clínicas… Y trazamos funcionalidades pensadas para todos ellos y, por ende, para sus pacientes.

Y el mercado nos dio una respuesta. Más positiva incluso de lo esperado. Todos los test —cualitativos y cuantitativos— evidenciaron que los terapeutas se interesaban por esta solución y estaban dispuestos a pagar por ella.

De lo abstracto a lo tangible

El diseño estratégico y el diseño gráfico van de la mano. Por eso para hacer visible el posicionamiento y valor diferencial de YOIT creamos una marca coherente, visualmente atractiva y concebida desde la óptica digital.

Lo habitual es que los emprendedores tengan en mente un naming prevalidación. Un nombre más o menos adecuado para el proyecto en su estadio inicial pero que cuando este se desarrolla conceptualmente y crece en ambición tiende a quedarse cojo. Así sucedió en este caso: del salto evolutivo y los hallazgos de la investigación nació YOIT. YOIT tiene su origen en hyoid (hioides en inglés), un hueso implicado en varios procesos orofaciales que afecta directamente a la logopedia. Además, su descomposición en “yo” + “it” alude a la primera persona en relación con un dispositivo tecnológico que une, crea lazos y conecta. Sobre este mismo concepto, el de la conexión entre personas, se construyó el logotipo y la identidad visual.

Insight

Si la relación entre terapeuta y paciente era la base del proyecto, la marca tenía que articularse íntegramente en torno a ella. Por eso la O y la I del logo forman un grafismo que representa al paciente y al terapeuta mirando a la pantalla, el nexo que los une.

La capa de negocio y marketing, always on

Desde el arranque del proyecto un mentor especializado en finanzas aportó su visión de negocio para dotar a los emprendedores de unas nociones básicas de gestión y empresa. En estas sesiones se familiarizaron con conceptos vinculados a la tracción y la monetización, y trabajaron de la mano para elaborar el pitch deck.

Además, se trabajó junto a ellos en la estrategia de comunicación y en la definición de los objetivos de marketing para su consecución a partir de diferentes acciones.

Habíamos testado el concepto pero no el producto… todavía. Para hacerlo diseñamos un prototipo estructurado en tres entornos diferentes: el del terapeuta, el del paciente adulto y el del paciente niño. Gracias a contar con una versión muy afinada y autoexplicativa, los usuarios que la testaron entendieron sin dificultad el valor de la herramienta, detectaron pequeñas mejoras que nos ayudaron a apuntalar algunas secciones y funcionalidades, e insistieron en la necesidad de una herramienta así en el mercado. YOIT ya podía tocarse.

yoit whiteboard

Vista whiteboard

Vista videollamada

yoit whiteboard

Lo que aprendimos

YOIT nos enseñó que las conexiones personales están por encima de todo, incluso de lo técnico. Son relaciones y, como tal, hay que mantenerlas vivas y preservar su utilidad. La tecnología y, en este caso, la concepción de una plataforma digital, no deja de ser una vía para lograr ese fin. Además, a lo largo del programa aprendimos a pensar en grande sin despegar nunca los pies de la tierra. Así conseguimos definir un producto tremendamente ambicioso pero muy realista en sus planteamientos y beneficios y, sobre todo, útil.

En palabras de los emprendedores

Cofundadores de Yoit

Podemos resumir nuestro paso por Eleven Lab en cuatro palabras: organización, compromiso, atención y motivación. Gracias por poner a nuestro alcance todos los medios posibles y hacernos cumplir un sueño, nuestro proyecto. Sin duda, volveríamos a elegirlos.

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