Descripción del proyecto

Whai

¿La clave de la motivación?
El autodescubrimiento

Sector

Educación

Reto

Aumentar la motivación de los alumnos de secundaria y bachiller, implicarles en su entorno sociocultural y hacerles partícipes de la vida de su ciudad.

Misión

Conectar a los alumnos con sus habilidades y vocaciones dotándolos de experiencias fuera del aula, herramientas, guías y, sobre todo, libertad de elección. Para que sus decisiones de hoy ayuden a definir quiénes serán mañana.

Producto

Webapp

Fases del proyecto

Validate, setup y launch

Profesores y maestros llevan años echando en falta una pieza en el sector educativo. Una pieza que debería activar a los alumnos más allá del aula y despertar su motivación apelando a sus intereses y dotándolos de libertad. Con el puzzle completo, la conexión de los estudiantes con su rol dentro de la sociedad parece más sencilla y lógica. Ahí estaba. La pieza que faltaba se llama Whai.

Los profesores de secundaria se enfrentan a retos todos los días: asumir múltiples roles —el de educador, guía, confidente—; lidiar con los padres; adaptarse a los cambios legislativos en tiempo récord; planificar, incluso cuando hacer planes es misión imposible—, etc. Pero la principal inquietud de los docentes sigue siendo la de motivar a los alumnos, especialmente en una edad complicada: la adolescencia.

Esta preocupación rondaba desde hace tiempo la cabeza de nuestro emprendedor, profesor de educación física en un instituto de Alicante. Él entendía que conectar la vida en el aula con lo que ocurría fuera de ella era esencial para que las dinámicas innovadoras de aprendizaje dieran su fruto y las herramientas tecnológicas alcanzaran, por fin, todo su potencial. Por eso presentó su idea a Eleven Lab.

Con el juego por bandera

Whai, al principio, no se llamaba Whai. Tampoco tenía la forma, el fondo y la ambición que tiene hoy. Pero sí partía de una muy buena base que requería de una validación experta. Aspiraba a ser una app donde los profesores pudieran crear y explorar actividades para motivar a sus alumnos. El objetivo era complementar su aprendizaje de una manera estimulante y divertida: a través del juego, la cultura y la experimentación.

¿Parece sencillo? No lo es. Lo comprobamos al identificar en el mercado numerosas iniciativas que, aunque aspiraban a lograr fines parecidos, no conseguían conciliar lo pedagógico con la gamificación. La dificultad del reto la evidenciaron también los profesores a los que encuestamos y entrevistamos: a menudo desarrollaban sus propias técnicas porque las herramientas a su alcance o bien eran complejas o bien insuficientes. Incluso nos dieron pistas los directores de colegio, para quienes la tecnología, a menudo, era más un quebradero de cabeza que una aliada.

HMW(How Might We) o cómo redefinir el reto

En ocasiones, los proyectos buscan atajar tantos problemas que es necesario acotar su alcance, aterrizar muy bien los objetivos y perseguir, en todo momento, la coherencia. Este fue el caso de Whai y, por ello, en las primeras semanas de trabajo realizamos una sesión de ideación centrada específicamente en redefinir el reto. Para ello utilizamos la popular técnica How Might We, gracias a la que recondujimos la idea aportándole foco.

Insight

Los alumnos exigen, intuitivamente, variedad, estímulos y conexiones con sus verdaderos intereses. Y en ese camino quieren llevar la batuta y tomar sus propias decisiones.

Un test de concepto (o PoC) lanzado en redes sociales y complementado con entrevistas a potenciales early adopters nos dio otra de las claves: para que los profesores utilizaran el servicio este tenía que ser sencillo, usable y muy ágil.

El proceso de ideación desembocó en un aprendizaje esencial que lo explicaba todo: el autodescubrimiento. Se presuponía, hasta entonces, que lo que los estudiantes esperaban era, simple y llanamente, aprobar sus exámenes y aprender algo en el proceso. Pero la motivación no surgía de cubrir el expediente sino que entroncaba con algo mucho más íntimo. Venía ligada a la búsqueda de respuestas, al descubrimiento de las verdaderas habilidades y, en consecuencia, de las vocaciones. Y la experiencia gamificada era el medio para conseguirlo.

¿Cómo hacer de
una idea un negocio rentable?

En un sector en plena transformación, donde intervienen lo público, lo privado y lo individual, resultaba especialmente necesario el papel de un mentor de negocio que no perdiera nunca de vista su viabilidad económica dentro del mercado así como sus posibles vías de monetización. Asimismo, Whai contó con un especialista en marketing que participó en la construcción de la marca y contribuyó a guiar la comunicación del producto en un contexto de venta marcado por cierto conservadurismo y ante un público objetivo muy dispar (profesores, colegios, padres y estudiantes).

Un concepto con recorrido

Este salto en la ambición del proyecto implicaba que aplicáramos nuevas capas de valor, también a nivel de branding. Por eso desarrollamos para Whai una identidad completa que partió de un naming alineado con la recién descubierta misión (Whai es búsqueda en maorí y nos recuerda fonéticamente al why inglés). La gráfica se construyó, también, sobre este concepto de búsqueda integrando otras ideas como el descubrimiento y la sorpresa.

La última fase pasaba por diseñar el prototipo para que profesores y alumnos pudieran interactuar con él —y no solo imaginarlo—. En este proceso la usabilidad era esencial: los docentes debían poder crear actividades y retos de manera rápida y sencilla; y los estudiantes, explorarlos, apuntarse y valorarlos de la misma forma. Una funcionalidad especialmente aplaudida por los profesores fueron los datos de progreso que les brindaban una visión muy certera y nada invasiva de los gustos, intereses y aficiones de sus estudiantes. De esta manera, su rol como guías era mucho más fácil: podían asesorar sin entrometerse y apoyar sin poner en riesgo la confianza.

Insight

La libertad era un elemento esencial que tenía que impregnar tanto el producto como la marca.

Lo que aprendimos

Aprendimos gracias a Whai que el esfuerzo depositado en las primeras fases nunca es en balde. En este caso, profundizar y tirar del hilo incansablemente nos permitió dar con el matiz que lo cambiaba todo. Poner el foco en el autodescubrimiento y en la libertad redimensionó íntegramente el proyecto: desde su alcance a nivel de producto hasta su papel dentro de la sociedad. Con ese aprendizaje interiorizado —que nos desligaba, además, de la competencia—, el proceso de construcción fue mucho más fluido y enfocado a la segunda necesidad: la facilidad de uso.

En palabras del emprendedor

Fundador de CEO de Whai

Eleven Lab cubre un gap hasta ahora inexistente en el ecosistema emprendedor. Su equipo se embarra a fondo en el proceso de validación para cocrear valor de verdad.

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